martes, 30 de agosto de 2016

Del Director: ¡Gracias!

Urabá y una oportunidad


El Urabá que tantas veces ha sufrido los embates del conflicto, se encuentra hoy en día encaminado hacia el progreso. Muestra de lo anterior, son sus deportistas llenos de empuje, alegría y corazón. Este editorial es dedicado a todos aquellos que se hicieron y se hacen a pulso. ¡Gracias!

“Miren hacia Urabá, allá hay mucho talento”. Esas fueron las palabras con las que recibió a la prensa el recién proclamado medallista de plata en Rio 2016, Yuberjen Martínez.

La región del Urabá Antioqueño, es una de las áreas geográficas con mayor riqueza del mundo, pero también lastimosamente ha sido una de las regiones más olvidadas del departamento de Antioquia. Este territorio ha sufrido eternamente las consecuencias del conflicto. En una época fue la guerrilla, después sufrió los embates del paramilitarismo, hoy en día se encuentra azotada por “Bandas Criminales” y por redes de tráfico de migrantes. Afortunadamente esta triste historia está cambiando.

Desde el año 2012 se viene implementando en la región el Plan Integral Urabá presentado por el ex gobernador de Antioquia Sergio Fajardo. El mencionado proyecto de desarrollo regional propende por la completa integración en todos los ámbitos económicos y sociales de esta olvidada región. Gran parte de la idea de promover este tipo de iniciativas desde los gobiernos regionales, se centra principalmente bajo la concepción de lograr un verdadero aprovechamiento de la ubicación estratégica que tiene esta zona del occidente antioqueño. Este Plan Integral Urabá, según Fajardo, busca aumentar la inversión en infraestructura, en educación y por supuesto en deporte con el fin de integrar a la región y mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

Este aumento en la inversión ha traído sus réditos. La región se encuentra en obra hoy por cuenta de la creación del Puerto Antioquia y la ampliación de sus carreteras, en el marco del proyecto de Autopistas de la Prosperidad. Gracias al plan Antioquia la más Educada, se han podido entregar más de 3000 becas para la educación superior. Más de 6000 niños entre los 10 y 14 años hacen parte de las escuelas de iniciación deportiva. Además, el 60% de las medallas antioqueñas en los Juegos Nacionales provinieron de deportistas del Urabá.[1]

Lo verdaderamente rescatable de este tipo de iniciativas es que logran mostrarle a la juventud de esta región que existen opciones de vida alejadas de la violencia y del inclemente trabajo en las bananeras de la región. Y es por esto último que es tan loable y tan emocionante la labor que realizan todos aquellos deportistas que han logrado salir adelante naciendo en esta región. Los Juan Guillermo Cuadrado, las Caterine Ibargüen y los Yuberjen Martínez serán cada vez más en la región, si el Estado logra implantar esta idea entre los jóvenes. Se podrá superar además con lo anterior los rastros de la violencia, lo cual debe ser una preocupación fundamental del Estado colombiano en el marco del posconflicto.

Por eso es que Yuberjen invita al país a seguir pendiente de lo que pasa en el Urabá. El fin de estas palabras no es que haya más oros para Colombia ni mucho menos. El verdadero fin de la invitación de nuestro boxeador es a que las instituciones se preocupen y luchen por sacar adelante a esta pujante región que tanto se lo merece. Al pugilista de Chigorodó nadie lo tuvo entre los favoritos a triunfar en Rio y aún así, él fue e hizo historia. Eso sí, para lograr lo que logró, Martínez tuvo que rebuscársela en las plantaciones bananeras para poder entrenar. Hoy en día le cumplió la promesa a su madre de darle una nueva casa.

“El Tremendo” Martínez no ha sido el único que no ha recibido el apoyo que merece; nuestra adorada Caterine Ibargüen tuvo que entrenarse por fuera del país para ser hoy en día la Reina del Salto Triple. Esto último es precisamente la muestra del empuje que tiene  Ibargüen y que sirve de gran ejemplo para todos aquellos jóvenes que ven en el deporte una posibilidad de salir adelante.

Caterine sabe la responsabilidad que carga con sus piernas en cada una de sus presentaciones a lo largo y ancho del globo. Ella misma ha sido nombrada como la “madrina” de los atletas juveniles colombianos. Su sonrisa, sus lágrimas y todo lo que ha logrado a pulso valen más que una medalla de oro.

Esperemos que los excelentes resultados de nuestros ídolos empujen aún más la inversión y aumenten la atención sobre el Urabá. Para que no nos quedemos únicamente con una expresión de oportunismo político encajetado en la promesa de construcción de una “casita”. Una vez más gracias a todos aquellos deportistas que le muestran a la gente lo que puede lograr cualquier colombiano con esfuerzo, alegría, garra y corazón. Sigan aguándonos el ojo.



FUENTES IMÁGENES:

Ibargüen: zonacero.com
Martínez: eltiempo.com




[1] Con datos de Indeportes Antioquia.

Del Director: Una apuesta arriesgada

 La retoma del Bronx

El gobierno del Alcalde Peñalosa tomó por los cuernos una de las problemáticas más complejas que afectan a Bogotá, la zona de El Bronx. ¿Qué tan acertada estuvo esta decisión del Alcalde?

La historia del Bronx se remonta naturalmente al fin de la calle de El Cartucho. En el año 1998 se desmanteló el mencionado tugurio del Barrio Santa Inés, el cual servía de hogar para jíbaros, traficantes y consumidores. No había autoridad ni ley diferente a la de quienes mandaban en la zona.

En su primera administración, el gobierno Peñalosa, se tomó el sector de El Cartucho con el fin de acabar con aquella república independiente. En su lugar, se construyó el Parque Tercer Milenio, uno de los proyectos de renovación urbana más ambiciosos de la historia capitalina. El mencionado proyecto buscó que la ciudadanía se apoderara de ese espacio con la creación de un parque público adyacente a una estación del aquel entonces nuevo sistema de Transmilenio. Lastimosamente estas importantes medidas duraron muy poco tiempo, ya que por la inutilidad y el poco apoyo de las posteriores administraciones, el infierno resurgió a tan solo dos cuadras en el sector conocido hoy en día como el Bronx.

Siempre llamó mi atención el hecho de que este oscuro sector estuviera a tan pocas cuadras de la Dirección de Reclutamiento del Ejército, la Policía Judicial, la dirección de la Policía Metropolitana y a nada más que 880 metros de la Presidencia de la República. Demostrando lo anterior lo ineficaces que pueden llegar a ser las instituciones públicos para cumplir el mandato más simple que tienen de garantizar la seguridad y el cumplimiento de las normas.

Más de diez años pasaron y ninguna de las administraciones hizo algo por acabar con este problema social. La administración de Gustavo Petro puso un funcionamiento el proyecto de los CAMAD como centro de ayuda para personas que viven en la indigencia. Lastimosamente las buenas intenciones que seguramente venían de la mano de este proyecto no se terminaron de concretar sino que por el contrario perpetuaron las lamentables condiciones en las que las vivían las personas que acudían a este sector.

Es por esto que desde el día uno del gobierno Peñalosa, se tomó como bandera de gobierno acabar con este indeseable espacio. A comienzos de febrero del año en curso, se ventiló la existencia de una red de policías corruptos que permitía el tráfico de drogas desde y hacia el Bronx. La noticia no generó gran revuelo, a fin de cuentas era más que obvio que alguna colaboración existía entre las fuerzas policiales y las del hampa. Precisamente gracias a esta colaboración se frustraron diversos intentos de retoma del control por parte del Estado en esta zona de la ciudad.

Finalmente el 28 de mayo, en una de las decisiones más impopulares que ha tomado Enrique Peñalosa, el Distrito junto con la Policía retomó definitivamente el control de la “L”. Sucesivamente empezaron los descubrimientos de algunas de las historias más nefastas, escabrosas e indignantes que he podido escuchar. Menores de edad sometidos a explotación sexual, secuestros, casas con indicios de tortura y desmembramiento de personas, caletas con armas, dinero y drogas, túneles que recuerdan a los del Chapo; son tan solo algunos ejemplos de las historias que se ventilaron a la opinión pública.

Tras lo ocurrido, diferentes sectores de la población se pronunciaron en contra de las medidas tomadas en el Bronx. Muchas personas reclamaron que no estaba bien que ahora todos los habitantes de la calle del Bronx empezarían a deambular por las zonas del centro. Demostrando una vez más que para muchas personas es preferible tener un sitio destinado al hampa y a la ilegalidad, a tener habitantes de calle merodeando la ciudad. Otros, argumentaron que Peñalosa y la Alcaldía no pensaron en la forma de proceder frente a las personas con adicciones, que se encontraban en el Bronx.

Siento que las posiciones en contra de la retoma del Bronx están completamente erradas. No veo posible de ninguna manera que exista un lugar como aquel, en el cual los delincuentes pueden hacer lo que les venga en gana sin esperar condena ni reproche alguno. Tampoco puedo entender como hay posiciones que afirman que no se pensó en la forma de proceder frente al problema de las personas con drogadicción. La invitación a acudir a los refugios y a los centros de rehabilitación que provee la Secretaría de Integración Social siempre ha estado abierta. No pueden esperar los críticos de la Alcaldía (de los cuales muchos no han hecho nada por solucionar este problema) que los funcionaros de la Secretaría obliguen y empujen a la gente a estos centros.

Es un gran reto el que asumió la Alcaldía, al tomar como bandera la retoma del Bronx. Siempre es mejor hacer algo, que quedarse quieto como si nada estuviera pasando a ocho cuadras de la Plaza de Bolívar. Por el lado en que se lo mire, esta no es una empresa fácil. Requiere del apoyo y la imbricación de todas las instituciones públicas, así como de una creciente inversión social en la materia que busque mitigar en la medida de lo posible los daños que genera el tráfico de estupefacientes. Se necesita además, un esfuerzo programático por parte de las futuras administraciones, ya que sin el apoyo de estas, volverán a formarse ollas como aquella.

Finalmente debo admitir que es muy buena la idea de demoler lo que queda del antiguo Bronx con el fin de construir una sede para la Alcaldía Menor de Mártires, es una muestra más de que no debe haber contemplación frente a las llamadas repúblicas independientes y de que el Estado no puede permitir este tipo de infiernos en su territorio.  

La aplicación que está cambiando al mundo

De Pokémon Go y otras adicciones



El éxito del juego basada en el animé es rotundo, sin embargo no todas sus consecuencias han sido positivas.

Autora: Silvana Rozo

Bogotá se parece cada vez más a Pueblo Paleta. No fue necesario el lanzamiento oficial de Pokémon Go en Colombia, pues como buenos colombianos, ya nos habíamos dado las mañas para crear cuentas gringas y descargar la aplicación. Aún así, este fenómeno superó barreras fronterizas y se ha expandido por todo el mundo, pues miles de millones de personas han caído en la fiebre de seguir los pasos de Ash Ketchum y sus amigos, capturando pokémones por doquier. Incluso, utilizando gorras, camisetas y en general, cualquier cantidad de productos alusivos al animé que todos disfrutábamos cuando éramos niños –sí, las niñas también veíamos Pokémon-. La aventura comienza justo después de crear a gusto propio un entrenador Pokémon. De repente nos vemos inmersos en un juego que mezcla el plano virtual con el físico, y nos entrega todas las herramientas posibles para cumplir el sueño que cualquier entrenador Pokémon tiene: atraparlos a todos.

Al tener la capacidad de mezclar realidades, Pokémon Go ha tenido una gran cantidad de repercusiones en el mundo real, y a diario escuchamos noticias que despiertan curiosidad, asombro y hasta desasosiego. En Colombia, hemos visto como se han creado grupos de personas que se reúnen para jugar Pokémon Go en sitios de interés de la ciudad. Inclusive en Facebook se ve uno que otro evento incitando a la captura masiva de pokémones. En otras partes del mundo esto mismo ha sucedido: En Nueva York, decenas de personas invadieron Central Park en busca de Vaporeon, una de las evoluciones de “Eevee”.

Sabemos que, para convertirse en un verdadero Maestro Pokémon, Ash Ketchum debía ser temerario y tomar riesgos constantemente. Parece entonces que algunos de los Entrenadores Pokémones que hoy en día deambulan nuestro planeta se han tomado esto al pie de la letra; los aficionados al juego arriesgan demasiado para capturar pokémones, metiéndose en zonas peligrosas, lanzándose al tráfico inconscientemente por andar concentrados en el celular, jugando mientras conducen, entre muchas otras cosas. Por ejemplo, en Cali, un grupo de jóvenes se enfrentó al personal de seguridad del Hospital Cañaveralejo, pues en una sala de urgencias había un pokémon extraño. Y eso no es nada, dos jóvenes canadienses fueron capturados tras cruzar ilegalmente la frontera entre Estados Unidos y su país de origen, todo por andar concentrados en el juego. En Madrid, dos personas entraron a los cuarteles de la Guardia Civil mientras jugaban, por lo cual fueron detenidos.

Y así como hay millones de personas que buscan convertirse en los próximos “Ash” del planeta, también existen quienes pretenden imitar al Equipo Rocket. Conformado por Jessie, James y Meowth, el Equipo Rocket pretendía robar a Pikachu de las manos de Ash para llevárselo a su jefe. Al igual que estos personajes, hay quienes se han dedicado a aprovechar el auge de esta aplicación para robar celulares a los usuarios. En Colombia se reportó una modalidad de robo tan creativa que da risa: los amigos de lo ajeno ponen un módulo cebo, que busca atraer a los Pokémones a una Pokeparada determinada, y así también atraen a los entrenadores Pokémon que, por capturar a Pidgey o a Rattata, terminan siendo ellos los capturados y de paso, sus celulares. 

Con todo lo anterior, es más que evidente que en torno a Pokémon Go se ha creado todo un fenómeno sociológico, que ha llegado a tal punto, que varios organizaciones mundiales, lideres políticos y personajes polémicos se han pronunciado al respecto. Una ONG de Bosnia pidió tener cuidado a las personas que estaban ingresando a campos minados para jugar. El gobierno japonés, a su vez, solicitó a los creadores de la aplicación que retiraran a los pokémones de las plantas nucleares, ya que adolescentes se estaban metiendo a las plantas y los mismos trabajadores de ellas juegan dentro de las instalaciones, poniendo en alto peligro a todo el sector. El mismo Nicolás Maduro, iluminándonos una vez más con sus contundentes declaraciones, expresó su preocupación pues, según el, la aplicación crea una “cultura de la violencia” en los usuarios.


Cabe resaltar que el fenómeno viral también trajo consecuencias de índole económico significativas. Por lo menos en Estados Unidos, la aplicación ha tenido más descargas que Tinder. Así, con tan solo de 10 días de lanzamiento del juego, las acciones de Nintendo ya habían subido en un 93%, y en su primer mes llegó a producir 182 millones de euros, batiendo récords.

Imagen tomada de: https://i.ytimg.com/vi/F7mcDyBXJOo/maxresdefault.jpg

Oferta cultural en Bogotá

 Cultura capital



Bogotá es una ciudad que se explaya en ofertas culturales. Cada vez surgen más plataformas para la presentación de diversas alternativas, que abarcan todos los campos y satisfacen todos los gustos, públicos y bolsillos.

Autor: Alejandro Moreno 

Para mediados del siglo pasado, los antropólogos Alfred Kroeber y Clyde Kluckhohn publicaron una recopilación de más de un centenar de definiciones de la palabra cultura. El número pudo incrementar en estos últimos sesenta años, con adiciones y replanteamientos que abarquen distintas y nuevas consideraciones de lo que es la cultura. Lo único seguro es que el concepto nace de la heterogeneidad de nuestra especie, y una ciudad tan diversa como Bogotá ofrece tantas plataformas de cultura como definiciones de aquella palabra.
Ya son bien conocidos los eventos masivos que se realizan cada vez con más éxito en la ciudad. Este año, la Feria Internacional del Libro fue noticia por la velocidad en que agotó boletería; el Festival Iberoamericano de Teatro, que en su decimoquinta edición contó con la participación de más de tres mil artistas en escena, y ArtBo sigue consolidándose como uno de los eventos de arte de mayor relevancia en el continente.
Otro caso es el de IndieBo, el festival de cine independiente de Bogotá que organiza la Universidad Sergio Arboleda y que en su segunda versión satisfizo la demanda cinematográfica de nuestra ciudad, deleitando a 45.000 espectadores durante diez días con lo mejor del cine independiente mundial. La selección, proyectada en múltiples escenarios tan poco convencionales como el monumento a los Héroes o la cárcel del Buen Pastor, incluyó desde el clásico El viaje de Chihiro, del maestro Hayao Miyazaki, hasta Lo and Behold, el nuevo documental de Werner Herzog en el que el laureado director alemán explora los misterios del ciberespacio.
Así como estos espacios multitudinarios se afianzan en su éxito, otros más discretos surgen para seguir ofreciendo a la ciudad alternativas culturales. Por ejemplo, el Festival de Teatro Alternativo—FESTA—, llegó en el pasado marzo a su edición número 12, contando con la participación de más de 140 fundaciones de teatro y 28 compañías internacionales de teatro que presentaron más de 150 funciones.
La dinámica de la oferta en el ámbito de las artes plásticas crece a un ritmo vertiginoso y cada vez aparecen más propuestas creativas. Además de los tradicionales museos del centro de la ciudad, los bogotanos tienen la posibilidad de asistir a circuitos que recorren diferentes galerías de una misma localidad de Bogotá. Estas visitas guiadas son dirigidas por la Fundación Arteria. Su versión en Teusaquillo, programada para el 16 de agosto, dará la posibilidad a sus asistentes  de atravesar la localidad a bordo de una van para visitar seis espacios dedicados al arte, dentro de los que se destacan el Museo de Arte de la Universidad Nacional y el Nest Art Center.
Una iniciativa similar se dio hace poco en el distrito de arte de La Macarena, donde se concentra un gran número de galerías que decidieron inaugurar sus exposiciones el mismo día, ofreciendo la posibilidad a la ciudadanía de conocer todas las muestras con un mismo pase. Otras propuestas ha presentado la galería Trashumante, que en abril de este año convocó a varios artistas de diversas disciplinas para que realizaran piezas de arte utilitario hechas en madera. La iniciativa, Arte & Madera, dio como resultado inusitadas obras de artistas de la talla de Pedro Ruiz o Pilar Copete.
En el campo de la literatura la oferta es también amplia. Hace muy poco, Dislectura organizó su Gran Outlet de Libros en Corferias, con una acogida frenética. Un espacio en el que se pusieron a disposición más de un millón de libros a precios irrisorios. Por otra parte, la Agenda Cultural del Gimnasio Moderno, al mando del poeta Federico Díaz-Granados, ha venido consolidándose como uno de los grandes escenarios culturales de la ciudad. De sus eventos, se destacan la última conferencia que pronunció Carlos Fuentes en nuestro país, así como un conversatorio con la nobel de literatura Svetlana Alexiévich en abril de este año.
La misma institución presentará este septiembre el festival internacional de poesía Las líneas de su mano, que en su novena versión ofrecerá a la ciudad cuatro días de recitales, charlas, presentaciones y talleres de escritores internacionales como Marwan, nombrado músico por la paz en el Parlamento Europeo, y Elvira Sastre, la poeta revelación de España.
Puesta la escena, Bogotá se abre cada vez más espacios a las necesidades culturales que exige una ciudad tan diversa y dispar. Para nuestra fortuna, no dejan de surgir espacios innovadores para muestras culturales que satisfacen esas necesidades, y que se consolidan con receptividad de los locales, cada vez más amplia.