miércoles, 24 de agosto de 2016

El SI al plebiscito

Carlos Fernando Galán 



En vista del plebiscito por la paz, FORO JAVERIANO entrevistó al senador Carlos Fernando Galán, quien contó particularidades sobre la campaña por el SI y ciertas reflexiones sobre lo que se viene.

Autor: Juan Manuel Suárez M.

Esta entrevista se realizó el 12 de agosto, antes de que se estableciera la forma en cómo se nombrarían los miembros del Tribunal Especial Para la Paz.

FORO JAVERIANO: ¿En qué se enfocará la campaña por el SI en el plebiscito? 

CARLOS FERNANDO GALÁN: Tal como estableció la Ley Estatutaria del Plebiscito hay que realizar una pedagogía completa de los acuerdos. Creo que una primera etapa de la campaña por el SI será divulgar y poner en conocimiento de los colombianos, de manera concreta y exacta, los acuerdos. Eso todavía no se puede hacer porque no se han firmado los acuerdos, aún faltán algunos puntos por definir, como por ejemplo la conformación del Tribunal Especial* o la eventual participación política de las FARC. Hay que realizar una campaña que busque demostrar los verdaderos alcances de los acuerdos, tratar de desvirtuar mitos que se han generado alrededor de los mismos y explicar lo que el Presidente llamó la “película completa” de los acuerdos y no solamente elementos parciales de éstos.

Esta campaña requiere de un esfuerzo más allá de lo político, no es un tema del Gobierno o de los partidos políticos; se requiere de un verdadero esfuerzo ciudadano desde distintos sectores ciudadanos, entre ellos los estudiantes. Es un error pensar que lo que se viene debe ser una confrontación entre la Unidad Nacional y el uribismo.

FJ: Aunque la Corte Constitucional dio su aval a la reducción del 13% en el umbral de aprobación, ¿No cree usted que este es muy bajo? ¿Qué razón encontraron para reducirlo a esa cantidad?

CFG: Hay diferentes tipos de umbrales, unos son de participación y otros de aprobación. En este caso se entendió que los umbrales de participación –como ha ocurrido con varios referendos en el pasado- promueven la abstención. La idea con el establecimiento de este umbral de aprobación era principalmente reducir el atractivo de la abstención, para promover que la gente participe, que tome una posición, que no se margine del proceso. Esto debido a que la abstención es también una duda, uno no sabe si la abstención es activa si la gente verdaderamente tomó esa decisión de abstenerse con el fin de evitar que lo que se votaba se aprobara o es simplemente gente que no se enteró, no se interesó o no hace parte del proceso político.

Ahora, tampoco es una diferencia tan grande en cuanto a lo que es un referendo. El referendo tiene un umbral de participación del 25%, pero para ser aprobado requiere de una una aprobación de por lo menos el 12.5% más 1; en este caso del plebiscito se requiere del 13% aprobatorio para que gane el SI. Si bien se mandó el mensaje de que la decisión del Gobierno llevará a que un porcentaje muy pequeño de la población colombiana tome una decisión trascendental, esta postura es relativa pues el umbral aprobatorio desincentiva la abstención y obliga a los detractores a pronunciarse para evitar el resultado que no desean.

FJ: ¿Qué tan posible ve usted que la campaña por el plebiscito, teniendo en cuenta que es un voto por una pregunta, se degenere en ataques que no tengan nada que ver con el contenido de los acuerdos?

CFG: Es muy posible desafortunadamente, incluso ya lo estamos viendo de lado y lado. Por un lado, los opositores del acuerdo de paz han promovido mitos y medias verdades con el fin de atacar al acuerdo. Esto ha generado miedos innecesarios en la población sobre supuestas concesiones inexistentes a las Farc que en ningún lado se encuentran redactadas en los textos acordados.

Sin embargo, creo que abrir la puerta para una discusión más allá de una sola pregunta es muy complejo cuando se está en frente de un acuerdo de estos. Se convertiría aquella discusión en una nueva instancia de negociación. Abrir la puerta a que las personas decidan sobre qué puntos les gustan y qué puntos no sería algo muy complejo y bastante difícil para el desarrollo de las negociaciones. Por eso, creo que es acertada la idea de que el pueblo responda a una sola pregunta formulada por el Presidente de la República, sobre una política de gobierno como lo son los acuerdos de paz.

FJ: ¿Por qué cree que existen personas que se empecinan en votar y hacerle campaña al NO en el plebiscito? 

CFG: Es totalmente respetable su posición y quien no esté de acuerdo con el proceso tiene todo el derecho a hacerlo. Ha sido un error de algunos, que han acompañado los acuerdos de paz y la campaña por el SI, el tildar a quienes se oponen de “amigos de la guerra”. Es un error intentar imponerles a otros una posición con la que no están de acuerdo. Ojalá que la mayoría de colombianos, cuando veamos la película completa de los acuerdos de paz, nos demos cuenta que aunque hay algunos sapos que tragarse, sigue valiendo la pena sacar adelante el desarrollo de esa película para darle fin al conflicto y garantizar que no habrá repetición.

FJ: ¿Qué es lo más débil y qué es lo más fuerte que encuentra en los acuerdos de La Habana? 

CFG:. No sé si son los más débiles, pero el hecho de que no habrá cárcel para los responsables de delitos de lesa humanidad y la eventual participación en política de estos mismos personajes; son los puntos que a la gente le preocupan y que la oposición ha logrado ubicar como los más complejos. Estos son temas muy polémicos y son los más difíciles de explicar y defender en la campaña por el SI.

El más fuerte, creo yo, es el sistema de justicia que garantiza el fin del conflicto, que surgió de un esfuerzo muy loable del Gobierno. Si bien es cierto que todavía existen ciertos riesgos como el hecho de no haber definido aún la conformación del Tribunal Especial, toda esa justicia especial para la paz –si se implementa bien- puede traer la verdad sobre todo lo que pasó en Colombia, lo cual nos ayudaría a llevar a un fin el conflicto colombiano. Es muy bueno que este sistema de justicia intente descubrir la verdad no sólo sobre los hechos de las Farc sino también sobre todos los actores que han hecho de alguna u otra forma parte de este conflicto. Esto último es fundamental para realmente acabar nuestro conflicto.

FJ: ¿Cree usted que la refrendación de los acuerdos era necesaria? ¿No es un riesgo muy grande para toda la labor de estos años?

CFG: Estoy de acuerdo con que no era obligatorio jugársela por la refrendación y con que es una decisión demasiado arriesgada. Hay quienes dicen, por ejemplo, que el Presidente lo hizo únicamente para dar tranquilidad a la opinión pública de que él no iba a firmar un acuerdo que después no tuviera una aceptación mayoritaria en el país. Yo creo que la decisión, por más de que es arriesgada, es muy positiva porque lo que se viene es difícil. Las decisiones que vienen son complejas y es bueno que no solamente estén ajustadas dentro del marco normativo sino que tengan también un blindaje político en virtud del cual la gente en Colombia se exprese a favor de ellas.

FJ: ¿Han contemplado la posibilidad de que el plebiscito no gane? ¿Qué vendría después? 

CFG: El Presidente de la República ha dicho que si gana el NO se acaba el proceso de paz. Pero la oposición ha expresado que no necesariamente eso significa el fin del proceso, sino que se puede tomar esa decisión como un punto para renegociar algunos aspectos; las FARC por su parte han dicho que ellos no se pararán de la mesa si gana el NO. Lo cierto es que es muy complejo si llega a ganar el NO porque por un lado hay unos críticos de los acuerdos que consideran que hay demasiadas concesiones y que creen que un NO abriría la puerta a dar marcha atrás en esas concesiones, entonces por eso dicen que un NO podría ser una fórmula para arreglar el acuerdo. Yo en cambio estoy convencido que las FARC están desde el otro lado diciendo que no se pararían de la mesa porque creen que pueden conseguir mejores cosas que las que están consiguiendo en el acuerdo. Hoy de pronto los dos coinciden en que el NO no significa el fin del proceso porque permitiría arreglar las cosas que no les gustan. El problema es el cómo, unos empujarán para un lado y los otros para el otro, lo cual en la práctica generaría una ruptura del proceso.

FJ: ¿Qué mensaje le envía a aquellos que aún no ven con buenos ojos las negociaciones de paz y quieren votar por el NO?

CFG: Que antes de tomar esta decisión conozcan en detalle los acuerdos, que los lean y analicen en detalle. No quedándonos únicamente en las interpretaciones que hacen algunos sectores del SI o del NO. Tomen la decisión teniendo en cuenta la película completa y no solamente en elementos parciales que les cuentan algunos con interés en atacar o en defender los acuerdos.

martes, 19 de abril de 2016

Sobre la protesta por el incremento en las matrículas





La mala fe de la Javeriana

Un relato sobre el día en el que los estudiantes organizaron una protesta pacífica para rechazar el alza del 7.5 % en la matrícula y la universidad intentó silenciarla de manera reprochable.

Por: Sextus

            Sonó la alarma a las 5:30 A.M., indicando que ya era hora de iniciar la dolorosa pero inevitable ruptura que todos los días me toca tener con mi cama. “No, hoy no quiero ir a clase, solo tengo esa de siete a nueve y seguro ni va el profesor”. Intenté retomar el sueño en donde lo dejé, pero en seguida me acordé de que ese día era la protesta pacífica organizada por el Comité Estudiantil Universitario (CEU) en contra del incremento del 7.5 % en las matrículas, que esta vez nos representó a los estudiantes de Derecho casi un millón de pesos más.  “El año pasado fue lo mismo. Empecé la carrera en casi siete millones de pesos y ya está llegando a los diez. Pobre los de medicina, pero peor aún aquellos que estudian con créditos del ICETEX. Despierta, tienes que ir”. Y me tocaba ir, por solidaridad a mis padres que tuvieron que replantearse todos sus planes de Navidad al sorprenderse con la cifra que aparecía en el recibo de pago y por solidaridad con esos estudiantes, que si antes se preocupaban por el pago que se les avecina con el ICETEX, ahora sí es verdad que no tendrán tranquilidad.

            Me vestí con ropa negra, como indicaba el CEU, para hacer el plantón al frente de la Tienda Javeriana a la una de la tarde. En la universidad vi a muchos otros, que como yo, se vistieron de negro para manifestarle su inconformidad a la administración central.

            Fui a la cafetería del Giraldo y compré cualquier cosa, ya ni me acuerdo qué compré. Entonces me contó la amable señora que me atendió en la caja que ese mismo jueves había 2x1 en todos los productos de la cafetería desde las 12 P.M. hasta las 2 P.M. “¿En serio?, que raro, no tenía ni idea, ni lo anunciaron…” “Yo tampoco joven, apenas hoy me informó mi jefe de esta promoción”.

            Me senté en la mesa de siempre con los de siempre, y con un correo recibido ese mismo día complementamos la información que sabíamos a pedazos: había 2x1 en las cafeterías del Giraldo y de Básicas, el jueves 19 y viernes 20. Lo confieso, me tomó unos cuantos minutos para hacer la relación entre eso y el plantón. Una promoción nunca antes vista se iba a dar en los dos extremos del campus; a la misma hora en la que planeaban concurrir los estudiantes inconformes en el centro de la Universidad. Precisamente me tomó un tiempo hacer dicha relación porque no podía creer que desde la administración quisieran atrofiar una manifestación legítima de los estudiantes utilizando a los servicios de alimentación. “No puede ser, los jesuitas que tanto énfasis hacen en la misión social de la Javeriana, que dicen ser pluralistas e incluyentes, que nos enseñan ética desde las aulas, ahora van a utilizar estas maniobras sucias en contra de los estudiantes”.

            Seguí en negación, “al fin y al cabo es una simple hipótesis”, me dije. Vi que la jefe de quien me atendió llegó a la cafetería, entonces me decidí a preguntarle. “Señora, buenos días. Cuénteme, ¿por qué va a haber 2x1 hoy en la cafetería? ¿Sí están preparados?” “La universidad quiere celebrar el fin de semestre con los estudiantes, es algo un poco improvisado, pero va a salir todo bien”, me respondió con una sonrisa en la cara. Eso no se lo cree nadie. Su respuesta la delató, no creo que se haya dado cuenta de que en realidad lo pregunté para confirmar la triste teoría. Sí, es una teoría triste. Me dio tristeza saber que mi universidad estaba incurriendo en esos mecanismos. No es la misma universidad que me vendieron en ExpoJaveriana, la que me mostraron en la inducción, de la que me enamoré en los primeros semestres con todo el cuento de la javerianidad.


            Finalmente cayó un aguacero y casi nadie, incluyéndome, asistió a la manifestación. Al día siguiente volví a la cafetería a averiguar por el 2x1, que según lo informado debía seguir. Me llevé la sorpresa de que solo aplicaba para ciertos productos, que no eran más de cinco, a diferencia del día anterior. De esta manera se esfumaron las dudas que me quedaban o que quería que me quedaran, pues me cuesta renunciar a la idea romántica de la Javeriana.  

lunes, 7 de marzo de 2016

OPINION

Y ojalá sea... ¡Una lección bien aprendida!

Autor: Martha Alvear – Sexto Semestre

“Interés público”. Una de los principios de la comunicación social y periodismo, que la muy aclamada docente Astrid  González,  en su carta a Vicky Dávila, considera que se ha violentado.  
En sus palabras: -“No se me ocurre en qué estaba pensando cuando creyó que una conversación de esas podría ser de interés público”-. Y es entonces, en este punto, cuando mi respaldo e identificación total con cada palabra de ese escrito cae en declive.

Si entendemos interés público de la manera tal que el receptor espere recibir con ansias una noticia trascendente de temas que comprometan a la Nación, entonces, sí, “Señora Vicky… No hay nada de interés público en lo que usted ha hecho viral”. Pero, lastimosamente, si ese gran concepto base de Astrid es aterrizado a la realidad, encontraremos que el interés público en Colombia, se ajusta más a aquello que alimente una parte interna que todos tenemos, donde la banalidad lleva izada la bandera.
Lastimoso, sí; pero así es. El morbo se ha convertido en los puntos que elevan el famosisímo raiting, en el sustento de los periodistas, en el alimento del ego de estos por ganar protagonismo mediático  y, de hecho, muy seguramente a través de él, han creído llenar expectativas tanto de receptores como la de ellos mismos.  La verdad, en esa medida, no los juzgo. Al final del día, deben estar acostumbrados a ser aplaudidos por su excelente labor.

Esta vez, todo ha llegado muy lejos; o como dirían por ahí, se tocaron fibras delicadas.
 
Entiendo que cuando hay una verdadera intención de colaborar con la justicia, la publicación de un video que evidencia tanta intimidad, cobra un poquito de legitimidad, -no mucha, pero algo-.  Pero, la verdad sea dicha: el video no es indicio de nada. No hay muestras de  que el Sr. Ferro estuviera involucrado en una supuesta red de prostitución; por el contrario, se quiso forzar la conversación con claras intenciones de obtener respuestas que comprometieran al ex viceministro, pero el objetivo, evidentemente, no se logra.

Contra todo pronóstico, la publicación del video fue, primero, un error, y segundo, una estrategia, según mi parecer, para mover a las masas del país;  utilizando al implicado como un peón en un gran juego de ajedrez.

Hay un ambiente de desasosiego, incertidumbre y tristeza. No dejo de preguntarme,  ¿Cómo será de la cotidianidad de esta familia luego de ser el blanco de un país entero? ¿Será que seguirá vigente el matrimonio entre Ferro y su esposa Marcela? ¿Serán sus hijos objeto de bullying? O mejor aún, ¿si entienden sus hijos que podrán pasar  a ser recordados por lo sucedido con su padre?
Quién sabe.

Para mi gusto, todas las declaraciones dadas por la pareja, no son más que un libreto preparado de común acuerdo, que contiene conclusiones a las que debieron llegar luego de mucho discutir. Todo como si fueran a dar ambos, una rueda de prensa.

Sin embargo, aunque cada palabra haya sido calculada, no se puede negar lo pertinente que estas fueron para bajar los ánimos, y,  tampoco, puede negarse que la heroína de toda esta historia es Marcela, la esposa, quien hoy resulta ser el lado positivo de un oscuro episodio. Ella, tuvo el decoro y la valentía de proteger a su familia antes que seguir alimentando el morbo que muchos colombianos deseaban escuchar, lo que muestra una gran lección de entereza y decencia.
Y por si se nos olvida… Un fósforo o una colilla de cigarrillo generan un incendio.

Deseo que este triste momento quede grabado en el corazón y memoria de quienes hoy ejercen el periodismo y de nosotros los colombianos, de tal forma que ese concepto de interés público que ha venido tergiversándose por el amarillismo y morbo al que nos hemos acostumbrado, sea lo que debió ser desde un inicio, y así, las noticias puedan darse de una forma comedida, guardando la integridad de los intervinientes y terceros implicados.


OPINION

La paz y su geometría

Autor: Alejandro Moreno – Nuevo Miembro del Consejo Editorial de Foro Javeriano.

Un valioso profesor de primer semestre reservaba su última clase para hablar de la gestión hecha para conseguir la construcción del edificio Gabriel Giraldo que fue inaugurado en junio de 1993, pocos meses después de la muerte del histórico decano que estuvo al frente de la facultad durante cuarenta años, y que educaba afirmando que el Derecho no es ni conservador ni liberal y tiene para todos, los mismos principios, sólidos e inconmovibles.

La construcción del edificio fue uno de los principales objetivos de la Fundación Gabriel Giraldo, gestada por los discípulos del padre, y se financió no con recursos de la universidad, sino con los aportes voluntarios de los egresados, muchos de los cuales el clérigo ayudó a ubicar laboralmente y a posicionarse en las altas esferas del gobierno, ya fueran liberales o conservadores. La fundación, recuerda el valioso profesor, tomó por símbolo una bandera tripartita: una franja roja separada de una azul por una blanca. Acaso un símbolo de neutralidad o un llamado a la paz entre uno y otro de los partidos que protagonizaron el conflicto que, con mutaciones discursivas e innovaciones bélicas, derramó la sangre de todo un siglo. Hasta que un pacto en Alicante, y otro en Cataluña fijaron una paz formal entre dos élites que encontraron como coagulante la repartición periódica del poder.  Una paz fabricada que no fue suficiente y que cuya estrechez sirvió de aliciente al surgimiento de otras formas de violencia. A un nuevo y más complejo conflicto que en pocos años desplegó toda su furia contra el establecimiento y contra el país, blindado financieramente por lucrativos negocios ilícitos.

Dos víctimas de esta nueva ola de violencia tienen un espacio de recordación en la entrada del primer edificio de la facultad: Álvaro Gómez Hurtado y Luis Carlos Galán Sarmiento. El primero fue secuestrado durante largos meses por la escuadra Jaime Bermeo del M-19, y el segundo fue asesinado en Soacha por órdenes del Cartel de Medellín en situaciones que aún la justicia no ha terminado de desvelar. Además de su común condición de víctimas, ambos son íconos de sus ideas, y de sus partidos. En medio de sus bustos, ubicados en el muro izquierdo de la entrada del Giraldo, se encuentra una pared en blanco. Podemos ver entonces como esa concepción de liberales y conservadores unidos por la paz tiene un espacio simbólico en el diseño del edificio. Por otra parte, el patrón de la bandera de la fundación, materializado en el edificio, evoca a un particular estudiante de la facultad con quien el padre Giraldo estuvo en especial desacuerdo: Carlos Pizarro Leongómez, último comandante del M-19, cuya bandera alude la misma interpretación semiótica.  Pero esta representación incolora adquiere una tercera dimensión cuando se voltea la mirada hacia el otro extremo de la playita, donde se encuentra la capilla del edificio, a la cual le da la bienvenida una escultura de San Ignacio de Loyola, que fija su mirada de piedra sobre el muro intermedio. ¿Liberales y conservadores unidos por la Iglesia? ¿Liberales y conservadores guiados por la compañía de Jesús? 


La interpretación sobre el triángulo escaleno que se dibuja en la playita del Giraldo quedará a la imaginación del lector, pero cobra especial atención hoy en día, cuando la palabra paz hace parte de nuestro vocabulario diario, tanto para defenderla, como  para cuestionarla y atacarla. Hace quizás falta detenerse a observar e intentar descifrar la ecuación que cada día se plantea en nuestras narices, y que tiene algo por decirnos.